Salvada por el oficio: La soldadura le dio un propósito y una familia

La genuina pasión por su trabajo como Boilermaker se refleja en la ética laboral y la determinación de Gregory.

La soldadura le salvó la vida a Cheyenne Gregory. Literalmente.

Hoy, Gregory es una aprendiz de segundo año muy trabajadora en el Local 455 (Muscle Shoals, Alabama), y últimamente es habitual encontrarla trabajando por las noches en las turbinas de combustión Colbert de la Autoridad del Valle de Tennessee. Cuando no está trabajando, está en el local perfeccionando sus habilidades, pasando el rato con su novio A.J. o charlando con su mentor Zach y su familia.







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